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lunes, 30 de noviembre de 2015

Secuela.

Pintura del austríaco Egon Schiele

    Aún recuerdo los últimos días, cuando te visitaba en tu antigua casa en la gran avenida. Solía salir de ahí con el corazón descompuesto, a patear las aceras hasta la parada del autobús, sintiéndome miserable por tantos intentos fallidos, con la esperanza muerta y las manos en los bolsillos.

    Era un adicto.

    Por supuesto que me daba cuenta de tu desplante, pero no tenía otras opciones. La esperanza, como una vez predijo Nietzsche, me resultó un camino viable, procrastinar era menos doloroso.

    Lo pienso hoy, varios años después, pasando por la gran avenida. Claro, sin furia, ni corazones descompuestos. Con conciencia de un recuerdo que se volvió insignia, sin rencores.

    Te perdoné el desdén y todas esas veces que nos rompimos el alma. Coño, pero lo que no te he perdonado es esta jodida secuela: nadie después de ti ha aprendido a mitigarme la misantropía postorgásmica.

viernes, 24 de julio de 2015

Fantasma


Él, andante de las mismas autopistas de la memoria, se consiguió con la fantasma de todas las veces. Era una obcecación y a la vez un resaltador a sus propias lagunas. Esa tarde era vívida, más que otras veces, era un eslabón congelado como el pasado que le latía entre las sienes. La vio de frente, estaba sentada bajo una sombra que parecía irreal en el verano brioso. Se fue lentamente acercando.

_ No imaginaba que te encontraría por aquí.-
_ Vine por ti.- Sonaba en el ambiente un riff que le recordaba a "Always with you, always with me" de Satriani.
_ Tan predecible que soy...-
_ No había querido avisarte, pensé en la sorpresa. Siempre es más interesante.- Le dijo la fantasma con su diálogo sereno.
_ La sorpresa es una inquebrantable excitación, nadie mejor que tú me conoce.-

Él la miraba y remiraba, recordándose la retahila de su propio laberinto. La perfección es solo la percepción de exagerada belleza o de exagerada locura. Ahora dudaba de su cordura. Alguien le había dicho que lo sublime era solo una sensación, algo itinerante y nada más.

_ Entonces vine para aceptar tu propuesta. Seamos lo que no podemos ser, pero transitoriamente.- dijo ella con mirada honda.

Se quedó privado un rato como quien recibe un duro golpe en el plexo solar. Después de todo no fue tan complaciente escuchar lo que antes había sido su ansia.

_ Pues, perseguido por este anhelo, por cada detalle de ti; me doy cuenta que tú has podido hacer cosas que yo no. No voy a dañarte lo que has construido usando ese demonio vigoroso que llaman tentación. Mi propuesta fue una proyección literaria, la práctica es otra cosa.- Respondió con la garganta seca.
_ Tienes razón.- Se puso de pie, le dio la espalda y comenzó a caminar hasta perderse lentamente en el panorama.

Sintió un dolor agudo, como si el cielo chocara con la tierra y él quedara a mitad de camino entre ambos. Una eternidad la vio caminar con su indiferencia en los hombros, con su contorneo despreocupado, con el cabello balanceándole las ganas y las ideas. Él se encogió de hombros y se dijo entre dientes, como a regañadientes:

_ ¡Bah! Duele porque si y duele porque no también.-

jueves, 26 de marzo de 2015

Fórmula.



Llámame a tu antojo.
Líbrame de vez en cuando de esta inmanencia necia.
Sobredosifícame de ti. Sin temor a las secuelas.
Evapórate entre la aglomeración. Sé que sabes desaparecer.
Me gusta saber que soy tu ad hoc, nos necesitamos a ratos con arrojos volcánicos y después no somos nada.
Juguemos a no ser para constreñir nuestra impaciencia.
No satures nunca mi hambre de ti. Lúceme tu independencia, es el vestido que mejor le queda puesto a tu desnudez.

martes, 4 de noviembre de 2014

Teoría de la Relatividad.


             A mis pacientes


En algunas historietas
desafía la resistencia
en otras,  
no muy lejanas, 
es como un papagayo 
de papel crepé
  
así de versátil
es esa peripecia
llamada vida.

miércoles, 29 de octubre de 2014

El anhelo, sin edición.


El cielo de Barquisimeto.


Cavilar con la tarde invasora con su luz que va menguando,

bienvenida seas. Siento que contigo hay universos.



Quisiera invitarte a ver el cielo

tiene algo de qué pequeño soy y qué grande es todo

y algo de pequeño soy mejor que grande. Anónimo soy mejor que reconocido.

también algo de quiero estar contigo y no sé qué excusa inventarme.